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Sunday, 10 July 2016 17:08

Elisabeth G. Iborra. Periodista desde los 6 años

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Foto E. IborraI am a journalist from 6 years and writer since I realized it was like to write a compendium of newspaper articles with a thread to each other trial. Then I started experimenting with other genres and it came out biographies, platyrhynchos, books interviews, novels, chronicles of trips ... and even a book of aphorisms I'm preparing now with which I will do even merchandasing shirts, mugs, rugs, etc. . because they are very irreverent but with a philosophical touch.
During my 17 year career, I have addressed virtually all areas except sports, I prefer to exercise them, specializing in themes under the heading Lifestyle (travel, food, wine, culture, nightlife) as well as in the study of heterosexual relations from the point of psychological, sexology and anthropological. There have been left thousands of articles I have published in major national media and about 15 books published by publishing houses such as Planeta, Mondadori and Santillana. I had a bestseller, Anecdotes of Nurses, which marked my first (and only) scam by an editor in the publishing market, although at least put my signature on the charts of the literary industry, so something learned, and, by the way, I went round the world alone.
 
 
Soy periodista desde los 6 años y escritora desde que me di cuenta de que escribir un ensayo era como hacer un compendio de artículos periodísticos con un hilo conductor entre sí. Luego empecé a experimentar con otros géneros y me salieron biografías, anecdotarios, libros de entrevistas, novelas, crónicas de viajes… y hasta un libro de aforismos que estoy preparando ahora con los cuales voy a hacer incluso merchandasing de camisetas, tazas, felpudos, etc. porque son muy irreverentes pero con cierto toque filosófico.
Durante mis 17 años de carrera profesional, he abordado prácticamente todos los ámbitos salvo los deportes, que prefiero ejercitarlos, especializándome en temáticas bajo el epígrafe Estilo de vida (viajes, gastronomía, vinos, cultura, nightlife), así como en el estudio de las relaciones heterosexuales desde el punto de vista psicológico, sexológico y antropológico. De ahí han salido miles de artículos que he publicado en los principales medios nacionales y unos 15 libros publicados con grupos editoriales como Planeta, Mondadori y Santillana. Tuve un bestseller, Anécdotas de Enfermeras, que supuso mi primera (y única) estafa por parte de un editor en el mercado editorial, si bien al menos puso mi firma en las listas de éxitos del sector literario, así que algo aprendí, y, de paso, me di una vuelta al mundo sola.
 

 

De esa vuelta al mundo, que es, seguramente, la mejor experiencia personal que he vivido en mi vida (y que le recomiendo a todo el mundo porque es un pasaporte hacia la libertad y la seguridad en una misma irrevocable), escribí un libro que me está publicando por crónicas una maravillosa editorial digital que tengo la suerte de que se dedique a mi obra en exclusiva, Talisman Ebooks.

Pero más allá del hedonismo del buen vivir, también he escrito sobre Política y Sociedad desde que trabajé en Radio Euskadi y en El Mundo del País Vasco durante una época en la que los atentados de ETA estaban a la orden del día. Aquello fue tan duro (y tan decepcionante la manipulación mediática) que decidí pasarme a la denuncia social de la situación de los más desfavorecidos, colaborando tanto con reportajes como con columnas de opinión en medios nacionales (El Periódico, El Mundo, RNE, EFE, El Heraldo, El Correo) e internacionales (Metro, Der Spiegel, Euronews) en defensa de los derechos y la libertades fundamentales.

Cuando la estafa de mi mal editor coincidió con la crisis económica que ha asolado España y su mercado laboral (por no hablar de todos los denominados PIGS), se me ocurrió crear el medio de denuncia social bajo demanda al servicio del ciudadano Periodistas por Encargo. Estuve promocionando la idea de un periodismo que denunciara los problemas reales de la gente con la independencia que otorga la microfinanciación por crowdfunding por parte de los propios afectados y otros lectores que empatizaran, de modo que pudiéramos difundir esa información hasta conseguir que los agentes sociales correspondientes solucionaran sus situaciones.

Pero tuve que abandonar ya que los esfuerzos titánicos que estaba realizando no daban ningún fruto ni en la obtención de ingresos ni en un mínimo respaldo social ni de agentes sociales supuestamente interesados en las mismas causas como ONG, fundaciones, etc. Todos lo alababan como una idea maravillosa pero utópica, alegando que no lograría financiación. En efecto, así fue. Simplemente, me di cuenta de que la sociedad no está preparada todavía para luchar por sus propios derechos ni siquiera para apoyar un periodismo que los defienda por ella. Moraleja: A veces no se puede luchar contra la corriente actual y hay que dejar que llegue el momento coyuntural oportuno para cada proyecto.

No me rindo, pero con la calma

Así que decidí seguir escribiendo mis reportajes para EL CORREO y eldiario.es, así como mis libros sobre mis especialidades, y dedicarme, con más calma para caer en el burnout otra vez, en sacar otro proyecto que ya existe a nivel europeo pero no en España… Y que tiene que ver con la difusión de la cultura, el fomento de la escritura y de la lectura y la formación de un criterio propio resistente a la manipulación mediática para defender, en último término, la democracia. Porque sin ciudadanos formados y libres de sesgos, no hay un voto consecuente con la realidad. Ese es mi siguiente proyecto, un proyecto que une lo personal y lo profesional, y que no pararé de perseguir hasta que consiga verlo rodar y alcanzar objetivos.

Necesitaré próximamente ayuda privada e institucional para levantarlo, porque es un proyecto caro de realizar, pero creo que con el apoyo de fundaciones y de un gobierno que quieran apostar por regenerar espacios baldíos y cederlos para fomentar la cultura, será factible a medio plazo. Mis fortalezas pasan por que ya hago esto que pretendo hacer pero a nivel particular y a pequeña escala y quiero extenderlo a muchos más profesionales para que la gente reciba sus frutos. Sé cómo hacerlo, sé cuáles son las necesidades y tengo experiencia y don de gentes. Sólo necesito EL espacio.

Mi idea sobre el éxito es bastante peculiar.

Para empezar, en estos tiempos tan mediáticos, a mí no me importa la fama. Me importa mi reputación y hacer lo que hago por pura pasión. El secreto es que tu hobby se convierta en tu trabajo de modo que no te des cuenta de que te pasas el día entero trabajando porque estás disfrutando como si estuvieras de vacaciones. No sé la de horas que leo y escribo e investigo al día, sólo sé que aprendo, me maravillo de lo que sale de mis dedos y de mi cerebro, y luego le resulta útil a mis lectores, incluso lo disfrutan como yo.

Mi reto con cada reportaje y cada libro es transmitir a los lectores lo que yo aprendo de forma divulgativa para que puedan aplicarlo en su vida normal y ser más felices. El consejo que me atrevo a dar es que primero has de tener claro qué quieres, qué te hace feliz hacer, y, con esa prioridad en mente, mantenerte en el camino contra viento y marea, sin bifurcarte hacia opciones más fáciles, que te aportan dinero o fama pero no te acercan a tu meta última. Miles de veces estuve en la cuerda floja, sin ingresar ni un euro, y no acepté trabajar en otro oficio que no fuera el mío porque sabía que me robaría tiempo para luchar por conseguir mi objetivo principal. Sacrifiqué la estabilidad económica por mi vocación. Pero puedo afirmar que he sobrevivido hasta los 39 años, es más, he vivido como he querido, sin dejar de trabajar como periodista y como escritora. No he pasado ni hambre, que es algo que muchos asalariados en trabajos que odian no pueden decir. Y, para mí, eso es el éxito.

En cuanto a emprender como mujer, para mí nunca ha supuesto un problema ser mujer en los medios de comunicación ni en las editoriales, a pesar de que suelen estar dirigidos por hombres, o precisamente por ello. No lo sé, siempre me he llevado muy bien con mis jefes y he notado una admiración fabulosa hacia mi trabajo y me han hecho sentir valorada y recompensada por él. No he notado discriminación alguna. No sé si por ser freelance o porque mi carácter impone la igualdad por anticipado y no permito menosprecios de ningún tipo. Cuando me han faltado al respeto, tanto una jefa como un jefe, he reaccionado defendiendo mis derechos y no me he dejado infravalorar ni manejar, como creo que debería hacer cualquier persona, independientemente del género. Muchas personas no se defienden no tanto por el miedo a ser discriminadas sino a perder el sueldo que les permite mantener a su familia. Imagino que el hecho de no tener nunca un sueldo ni una familia ha influido bastante en poderme permitir esa libertad de parar los pies cuando eventualmente ha sido necesario.

Considero que lo fundamental es: Establecer tus prioridades, tener claras tus capacidades, tus necesidades y tus carencias (para buscar aliados que las suplan); y conseguir los contactos correctos que te sirvan para alcanzar los sucesivos objetivos, porque sola es muy difícil levantar un proyecto (incluso para escribir un libro hacen falta otros profesionales… y lectores). ¡Y perseverar sin rendirse ni desviarse del camino!

 
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